
La disfagia es el término técnico que se usa para describir la dificultad para tragar. Esta patología puede aparecer a cualquier edad, aunque es más común en personas mayores.
No solo se centra en la dificultad para deglutir, también se enfoca en los movimientos necesarios para trasladar los alimentos o líquidos desde la boca hasta el estómago, y cómo estos requieren más tiempo y esfuerzo.
En algunos casos, la disfagia puede ser molesta e incluso muy dolorosa, lo que hace que a algunas personas les sea imposible tragar.
Algunas enfermedades neurológicas o del sistema nervioso pueden aumentar la propensión a tener dificultad al tragar.
Existen diversos tipos de disfagia que varían según la fase o el área afectada, el tipo de alimentos o líquidos que son más difíciles de tragar, o el factor que ha causado esta alteración.
El tratamiento varía según el tipo de disfagia. Los profesionales pueden enseñar técnicas para facilitar el proceso de tragar e incluso explicar ejercicios que ayudan a coordinar los músculos o a estimular los nervios.
Algunas disfagias son progresivas y permanentes, mientras que otras son discontinuas y no siguen una secuencia específica de los alimentos.
Normalmente, la disfagia aparece como secundaria a otra condición, lo que puede ayudar a definir el nivel de la lesión.
Desde SeniorDomo, mantenemos la firme idea de que las personas mayores deben seguir activas física, mental y socialmente. Además, queremos que los mayores envejezcan felizmente.
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