
La soledad es uno de los conceptos que actualmente se encuentran en el punto de mira de los especialistas en geriatría y gerontología, junto al concepto de la vulnerabilidad. Vivimos en una sociedad cada vez más individualizada, donde se ha perdido la confianza y la convivencia que existía entre personas que compartían una comunidad.
Además, los tipos de familias cambian, las prioridades laborales también, y la esperanza de vida se va estirando. Todos estos factores convierten a la soledad en un problema grave que podría convertirse en el próximo gran problema de salud pública global, junto con la obesidad.
Año Hogares en España Personas que viven solas 2017 18,472,800 4,687,400
Dentro de esta cifra, casi dos millones (un 41.8%) de personas de 65 o más años viven solas, con un porcentaje de mujeres del 71.9% (1,410,000). Es importante remarcar que no es lo mismo “estar solo/a” que “sentirse solo/a”.
La soledad forma parte de la condición humana. Cuando es no deseada, puede presentar diferentes tipos de sentimientos y emociones:
En la vejez, el sentimiento de soledad puede venir dado por la pérdida de la pareja o amigos. También puede ser motivado por la propia personalidad de los mayores y su carácter en relación a la sociedad.
La aparición del sentimiento de soledad afecta directamente la salud física y psicológica de las personas. Para combatir estas situaciones, debemos motivar a nuestros mayores a participar en la sociedad y realizar actividades que les hagan disfrutar.
Es esencial tener momentos a solas para conocernos mejor y enriquecer nuestra vida interior. La soledad nos permite dedicarnos a nosotros mismos y aprender a disfrutarnos. Desde SeniorDomo queremos que nuestros mayores, aunque vivan solos, no se sientan solos.
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