
Bueno, nos tocó en la familia, como a muchas otras, vivir un proceso complicado cuando mi padre enfermó de ELA. Tuvimos que buscar soluciones para que pudiera estar protegido en casa o fuera de ella. En 2016, vimos que no había nada disponible. Dos años después de su fallecimiento, nació SeniorDomo.
Justo acababa de nacer mi hijo pequeño y me sentía poco realizado en mi trabajo anterior. Decidí invertir mis ahorros y lanzar SeniorDomo con un compañero de trabajo, mi hermano y un amigo de la universidad. Nuestra prioridad fue crear algo que permitiera a las personas envejecer felices y donde quisieran.
Desde el desconocimiento en emprender hasta la gestión de todo lo que no es el producto. Descartar hipótesis que hacen perder dinero y tiempo fue crucial, especialmente cuando el capital es limitado.
La misión es ayudar a las personas mayores o dependientes a estar protegidas y seguras las 24 horas. Nuestra tecnología ha mejorado significativamente, profesionalizando atención al cliente, marketing y postventa.
Estamos en una etapa de adopción masiva. Antes había pocos competidores, ahora es un mercado maduro. Las personas mayores buscan activamente estos servicios, no solo sus hijos.
Realizamos encuestas trimestrales de impacto y satisfacción. Desde el inicio, hemos sido valorados por encima de 7 sobre 10, superando el 8 en las últimas. Los usuarios mejoran su autonomía, protección y soledad.
La tecnología debe ser fiable y las funcionalidades deben satisfacer las necesidades del mercado. Atendemos a dos públicos: los seniors y sus familiares, lo que requiere un enfoque equilibrado.
Somos el primer operador híbrido de teleasistencia con tecnología propia. Ofrecemos planes Family y Professional, adaptándonos a las necesidades de las familias con tecnología personalizable.
La tecnología actual es asequible pero no un derecho universal. A medida que la demanda crezca, habrá más recursos para invertir en soluciones que permitan a las personas mayores permanecer en casa el mayor tiempo posible.
Es importante no crecer a cualquier precio. La tecnología debe ser fiable y, si es necesario, detenerse para estabilizar el producto.
Equivócate rápido y barato.
La solución más sencilla suele ser la mejor. Es crucial entender las necesidades del mercado antes de buscar soluciones.