Reloj de teleasistencia: qué es, cómo funciona y cómo elegir el adecuado
Guía sobre el reloj de teleasistencia para personas mayores, un dispositivo autónomo con SIM 4G, GPS, botón SOS y detección automática de caídas. Explica sus ventajas frente al colgante tradicional, sus funciones clave, duración de batería y ofrece un checklist de compra junto con preguntas frecuentes.
20/8/2026
Tecnología asistencial
El logotipo de SeniorDomo quiere decir el senior en casa. Sus dos colores representan la noche y el día, porque SeniorDomo protege las 24h en cualquier lugar.

Un reloj de teleasistencia es un dispositivo que se lleva en la muñeca, funciona de forma autónoma con tarjeta SIM 4G y permite pedir ayuda —o pedirla automáticamente— desde cualquier lugar, dentro y fuera de casa. Frente al colgante tradicional, añade GPS, detección de caídas, llamadas manos libres y seguimiento de constantes. La clave para elegir bien no es la lista de funciones, sino tres preguntas: dónde protege, cómo se activa la alerta y quién responde al otro lado.

Durante casi treinta años la teleasistencia en España fue lo mismo: un terminal conectado al teléfono fijo y un colgante con un botón rojo. Funcionaba, y sigue funcionando, con una condición implícita: que la persona esté en casa, consciente, orientada y con el colgante puesto. El problema es que una parte importante de los sustos ocurre justo cuando alguna de esas cuatro condiciones no se cumple.  

El reloj de teleasistencia nace para cubrir ese hueco. Y no es un smartwatch deportivo con una app instalada: es un dispositivo de teleasistencia con forma de reloj, pensado desde el primer tornillo para una persona de 80 años.  

¿Qué diferencia hay entre un reloj de teleasistencia y un colgante tradicional?

La diferencia práctica se entiende con un ejemplo. Si tu madre se marea en el mercado, el colgante no sirve: está en el salón. Si se cae en el pasillo y pierde el conocimiento, tampoco: nadie lo va a pulsar. El reloj cubre las dos situaciones porque va en la muñeca y porque, en la segunda, la alerta se dispara sola.

¿Cómo funciona por dentro un reloj de teleasistencia?

1. El botón SOS

Es la función más básica y la más usada. En el reloj de Seniordomo, una pulsación corta muestra la hora y una pulsación larga de más de tres segundos activa el SOS. El botón es ancho, ergonómico y está pensado para dedos con artrosis. Incluye un sistema de cancelación de falsos positivos, porque un dispositivo que salta cada vez que uno se apoya en la mesa acaba en un cajón.

2. La detección automática de caídas

Un acelerómetro identifica el patrón de un movimiento brusco o un impacto. Cuando lo detecta, el reloj vibra, emite un sonido y muestra un icono de caída, y abre una cuenta atrás que la persona puede cancelar manteniendo pulsado el botón si está bien. Si nadie cancela, se activa el protocolo: llamadas a los familiares en el Plan Family, o al equipo de emergencias 24/7 de EULEN Sociosanitarios en el Plan Professional. La sensibilidad es configurable, lo que permite ajustarla al ritmo de vida real de cada persona.

3. El GPS y las zonas seguras

En exteriores la ubicación se obtiene por triangulación con satélites; en interiores, por triangulación de redes wifi, con precisión aproximada. Una petición de ubicación puede tardar hasta un minuto, y no hay cobertura en subterráneos ni zonas aisladas. Sobre esa base se construyen dos funciones muy útiles: los sitios habituales (avisos de llegada al centro de día, a casa de la hija, al ambulatorio) y la zona segura, que detecta que la persona ha salido del perímetro acordado y activa una llamada telefónica por protocolo.

4. Las llamadas manos libres

El reloj lleva altavoz y micrófono y permite hablar sin acercárselo a la boca. Solo pueden llamar los números autorizados, lo que elimina de un plumazo las llamadas comerciales y los intentos de estafa telefónica. Para la familia esto significa algo muy concreto: si tu padre no coge el móvil, puedes llamarle al reloj y él responde sin hacer nada, porque la llamada entrante de un contacto autorizado se descuelga automáticamente.

5. El detector de inactividad

Es la función silenciosa y la que más tranquilidad da a quien vive lejos. El sistema aprende el patrón de movimiento habitual y avisa cuando detecta una inactividad inusual durante el día. No es vigilancia: es la diferencia entre enterarse a las nueve de la noche o a las nueve de la mañana.

6. Los sensores de salud

El reloj mide el pulso cada 10 minutos, la saturación de oxígeno 4 veces al día y la tensión arterial una vez al día, además de la actividad. Ante una anomalía en el pulso se genera una llamada. Es importante decirlo con claridad: son indicadores de seguimiento y bienestar, útiles para detectar cambios y activar protocolos. No sustituyen a un equipo de medición clínico ni sirven para diagnosticar, monitorizar una patología o ajustar un tratamiento. Eso corresponde siempre a un profesional sanitario.

7. Los recordatorios de medicación

Se configuran varios avisos diarios con sonido, vibración y texto en pantalla. Parece menor y no lo es: la adherencia al tratamiento es uno de los factores que más pesa en que una persona mayor siga viviendo bien en su casa.

La batería y la carga: donde fallan la mayoría de los dispositivos

Un reloj de teleasistencia que hay que cargar todas las noches y que se carga con un cable diminuto es un reloj que acabará descargado. Por eso conviene mirar dos cosas concretas:

AUTONOMÍA REAL DEL RELOJ DE SENIORDOMO

4 días con la configuración estándar. Con localización continua activada, baja a 1-2 días. La carga es magnética por adhesión, sin conectores que encajar: 20 minutos diarios bastan, o un ciclo completo de unas 2 h 45 min hasta el 100 %.

La autonomía baja cuando se aumenta la frecuencia de localización, cuando hay mucha actividad diaria o cuando la cobertura es mala. Los avisos de batería baja llegan por pantalla, por sonido y por notificación en la aplicación familiar, para que nadie se quede sin protección sin enterarse.

¿Se puede mojar? ¿Se puede llevar a la ducha?

Sí, y no es un detalle menor. El reloj tiene protección frente al polvo y las salpicaduras y está pensado para usarse en la ducha —uno de los lugares donde más caídas se producen—, aunque no es apto para inmersión. Conviene no ponerlo a cargar hasta que esté completamente seco. Un dispositivo que hay que quitarse para ducharse deja desprotegida justo la situación de mayor riesgo.

¿Y la persona mayor lo va a aceptar?

Es la objeción más frecuente y la más legítima. La respuesta corta: depende casi por completo del diseño. El reloj de Seniordomo se desarrolló con 20 familias reales desde 2018 y funciona con un único botón. La compañía declara un 96 % de aceptación entre usuarios de 55 a más de 100 años.

«Lo hemos comprado para nuestro padre de 85 años. No le gustan las tecnologías, pero se siente muy cómodo con el reloj. Le genera mucha seguridad.»

María, clienta de Seniordomo

«El reloj es una maravilla, pasa desapercibido por el diseño, con el GPS sabemos dónde está en cada momento y luego, al vivir sola, sabemos cómo se encuentra. El poder hablar a través del reloj es un plus, porque con el teléfono no siempre podía hacerlo.»

Sandra, clienta de Seniordomo

Dos claves que se repiten en las familias a las que les funciona: presentarlo como un reloj, no como un dispositivo médico, y explicar que sirve para poder seguir haciendo la vida de siempre, no para vigilar. Ese encuadre cambia la conversación por completo.

Checklist: 8 preguntas antes de comprar un reloj de teleasistencia

  1. ¿Funciona fuera de casa? Comprueba que lleva tarjeta SIM propia y no depende del móvil de nadie.
  2. ¿Incluye la SIM y el roaming europeo en la cuota? Si no, súmalo al precio antes de comparar.
  3. ¿Detecta caídas automáticamente y con qué sensibilidad? Que sea configurable es imprescindible.
  4. ¿Quién responde a la alerta? ¿Un familiar, una central de alarmas generalista o un equipo sociosanitario especializado en personas mayores?
  5. ¿Se puede hablar por el propio reloj? Manos libres y descuelgue automático para contactos autorizados.
  6. ¿Cuánto dura la batería y cómo se carga? Menos de 1 día o carga complicada son señales de alarma.
  7. ¿Es apto para la ducha? Si hay que quitárselo, se pierde la protección donde más falta hace.
  8. ¿Hay permanencia y periodo de prueba? Un mes de prueba reembolsable es la mejor garantía de que el producto confía en sí mismo.

Preguntas frecuentes sobre el reloj de teleasistencia

¿Necesita mi madre un móvil para que el reloj funcione?

No. El reloj lleva su propia tarjeta SIM 4G y funciona de forma completamente autónoma. Quien sí necesita la aplicación es el familiar que administra el servicio.

¿Funciona si mi familiar viaja a Francia o a Italia?

Sí. La SIM incluye datos y voz sin límite en toda la Unión Europea, y Seniordomo opera en España, Francia e Italia.

Vivo en otro país, ¿puedo seguir haciendo el seguimiento?

Sí. Las llamadas centralizadas llegan sin importar el país ni el prefijo, y sin coste asociado para quien recibe el aviso. Hay familias siguiendo a sus mayores desde Suiza o Alemania.

¿Hay límite de personas en la aplicación familiar?

No. Tampoco hay límite de minutos de llamada ni de pulsaciones del botón SOS. La app se llama Domio y está disponible para iOS y Android.

¿Se puede usar el reloj para llamar sin que haya una emergencia?

Sí, se utiliza como un teléfono normal. Solo pueden llamar los números autorizados, y no hay coste adicional más allá de la tarifa habitual de quien llama.

¿Qué pasa si el reloj detecta una caída que no ha sido tal?

El dispositivo vibra, suena y muestra un icono de caída con una cuenta atrás. Basta con mantener pulsado el botón para cancelarla. Además, la sensibilidad del sensor se puede ajustar desde soporte técnico si se producen demasiados falsos positivos.

Un reloj. Un botón. Toda la tranquilidad.

Detección de caídas, GPS, llamadas manos libres y 4 días de batería. Diseñado con 20 familias reales para que tu madre o tu padre no tengan que aprender nada nuevo.

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