
Las caídas en la tercera edad son mucho más que un simple tropiezo. De hecho, representan una de las principales causas de lesiones, pérdida de autonomía y hospitalización en personas de edad avanzada.
A menudo, el miedo a volver a caer hace que dejen de realizar actividades cotidianas, lo que debilita su musculatura y aumenta, paradójicamente, el riesgo de un nuevo accidente. Desde Seniordomo queremos ayudarte a entender por qué ocurren, cómo adaptar el entorno para evitarlas y cómo reaccionar de forma segura si suceden.
Las causas detrás de una caída suelen ser una combinación de factores internos del propio envejecimiento y factores externos relacionados con el entorno.
Entre los factores personales, los más comunes son la pérdida de masa muscular (sarcopenia) y de equilibrio, los problemas de visión no corregidos, y el consumo de ciertos medicamentos que provocan somnolencia o bajadas de tensión (como los somníferos o los hipotensores).
Por otro lado, los factores del hogar suelen ser los detonantes más frecuentes: una iluminación deficiente en los pasillos, alfombras mal fijadas, calzado inadecuado (como chanclas o zapatillas sueltas) o la falta de soportes en zonas críticas como el baño.
La gran mayoría de los tropiezos y resbalones se pueden evitar con pequeños cambios en la rutina y en la disposición de la casa:
Si estás presente cuando una persona mayor se cae, o llegas justo después, es fundamental mantener la calma y actuar con método para no agravar posibles lesiones.
En primer lugar, evalúa la situación antes de tocarla. Pregúntale si siente dolor, especialmente en la cadera, la espalda o la cabeza, y comprueba si puede mover las extremidades.
Si hay dolor intenso o sospechas de fractura, no la muevas. Abrígala para que no pierda calor corporal y llama inmediatamente al 112. Mover a una persona con una fractura de cadera o una lesión vertebral sin la inmovilización adecuada puede causar daños graves.
Si no hay dolor fuerte ni signos de lesión y la persona se siente capaz de levantarse, ayúdala a hacerlo de forma gradual utilizando el método de los cuatro puntos: primero que ruede sobre un costado, luego que se apoye sobre las manos y las rodillas, después que use una silla firme para impulsarse y, finalmente, que se siente en ella a descansar hasta que se recupere del susto.
Consejo de Seniordomo: Muchas caídas ocurren cuando la persona está sola y no puede alcanzar el teléfono para pedir ayuda, pasando horas en el suelo. Disponer de un sistema de teleasistencia inteligente con detector de caídas automático permite que la alerta se envíe de inmediato, incluso si la persona no puede pulsar el botón.
¿Qué consecuencias psicológicas tienen las caídas? Existe el llamado "síndrome poscaída". Tras un tropiezo, muchas personas mayores desarrollan un miedo intenso a volver a caer, lo que las lleva a autolimitarse, caminar menos y aislarse socialmente, acelerando su deterioro físico.
¿Cuándo se debe acudir al médico tras un golpe leve? Aunque no aparente haber fractura, se debe acudir al médico si la persona se golpeó la cabeza (especialmente si toma anticoagulantes), si presenta desorientación, si el dolor aumenta con las horas o si aparece un hematoma grande en cualquier articulación.